10 de Febrero 2020 ARTÍCULO DE LA SEMANA Por. V. Ivette de la Garza |
“Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida y han encontrado su forma de salir de la profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada” Elisabeth Kübler-Ross
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2 de Septiembre 2019 ¿Quiénes deberían acudir a un taller de tanatología? |
Me pregunta uno de nuestros lectores: ¿Quiénes deberían acudir a un taller de tanatología, solo personas que han sufrido una pérdida? Mi respuesta sería la siguiente: Un taller de tanatología está diseñado para toda persona que desea fortalecer su equipaje socio-emocional. Este taller trabaja diversos elementos relacionados con la impermanencia y el no apego. Sería importante aprender que no nos es posible encontrar seguridad permanente ni certidumbre absoluta, lo anterior facilita el desapego cuando las pérdidas o rupturas sobrevienen.
Dice Buda: “Sabed que todas las cosas son como esto: un espejismo, un castillo de nubes, un sueño, una aparición, sin esencia, pero con cualidades que pueden verse”. "Sabed que todas las cosas son como esto: como la luna en un cielo brillante en algún lago transparente reflejada, aunque a ese lago la luna nunca se ha desplazado." "Sabed que todas las cosas son como esto: como un eco que deriva de música, sonidos y llanto, y sin embargo en ese eco no hay melodía." "Sabed que todas las cosas son como esto: como un mago que crea ilusiones de caballos, bueyes, carros y otras cosas, nada es lo que aparenta ser.
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Recordemos las palabras de Elisabeth Kubler-Ross
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Esta semana y las siguientes, iremos compartiendo con ustedes temas interesantes acerca del contenido del curso Tanatología, Contención y Resiliencia ante las pérdidas, impartido por nuestra Directora General Mtra. Regina Elías Kuri. Nos introduciremos en el interesante mundo de la conciencia, hasta llegar a la aceptación con la sabiduría de la Psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross como por ejemplo: “Es importante que hagan lo que realmente les importa, Solo así podrán bendecir a la vida cuando la muerte esté cerca.”
Elisabeth Kübler-Ross fue una psiquiatra y escritora suizo-estadounidense, una de las mayores expertas mundiales en la muerte, personas moribundas y los cuidados paliativos. Su libro Sobre la muerte y los moribundos expone su conocido modelo de Kübler-Ross por primera vez.
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5 de Agosto 2019 RECUERDOS Por Ivette de la Garza |
“¿Sabes? La vida es como una canción. Es decir, la manera en la que escuchas la convierte en una bella analogía de la vida y tus experiencias. Cuando la música empieza a sonar, va tocando tus sentidos y genera sensaciones que se vuelven recuerdos de mil situaciones. Pero como la música misma la vida inicia, transcurre y termina con los acordes más bellos que nos llevan al silencio. Pero la fuerza del recuerdo nos mantiene vivos, activos, encantados por repetir una y otra vez esa historia que nos colma de nostalgia, amor, alegría… una historia que cambia su narrativa a lo largo del tiempo y cada vez que la volvemos a traer a la vida, tiene un tinte nuevo: más suave, alegre o dramática… el que en ese momento queramos. Sentarse y mirar hace de nosotros los creadores de fantásticas memorias que llevan a nuestro ser a lugares inimaginables. Yo te invito a cerrar los ojos, escuchar los primeros acordes y dejarte llevar poco a poco por esta canción y disfrutarla hasta el final y dejarla ir quedándote con su bello recuerdo para siempre”.
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29 de Julio 2019 El universo y el entorno de tu brillo en la humanidad infinita Por Carla Ponce |
Nacemos de una partícula tan pequeña casi como el polvo de estrella, somos tan pequeños y frágiles que pueden verse pequeños destellos de luz al momento de nacer, este polvo se expande en una galaxia, nunca llegando a su totalidad, para luego juntarse y crear con diferentes átomos a una estrella completa. La sensación es inmensa, llena de calidez y tranquilidad, así es como nacemos, sintiéndonos invencibles. En ese momento la vida está asegurada y alrededor no hay nada que nos pueda dañar, tan llenos de vida y alegría. Todo está bajo nuestro control. De repente algo cambia, a lo lejos pueden sentirse movimientos, tu alma se regocija y brilla más tu luz. Se siente tranquilidad y paz; ahora lo entiendes, se acercan los padres que el universo ha elegido para ti, te acompañarán en silencio y a distancia durante tu viaje. Se iluminará tu camino con auroras boreales, tu padre sol y tu madre luna, saben acerca de tus secretos y observan lo que haces. Ellos conocen los tiempos y te enseñarán los caminos que puedes tomar para evitar caer dentro de un hoyo negro. Durante el camino empiezas a brillar cada vez más, tu luz se expande y conoces a otras estrellas que siguen el mismo rumbo. Algunas se desplazan hacia distintos lugares; en un momento se despiden de ti, su camino ha concluido. Te despides y les agradeces sus enseñanzas. El camino sigue, en un momento volteas y observas que tu padre sol y tu madre luna están varios pasos detrás de ti, ellos lo saben y tú también. Es tiempo de decirles adiós y crear tu propio camino, no es un adiós es un hasta siempre.
Continúas recorriendo el largo camino; a lo lejos puedes ver un sendero agrietado, la aurora boreal no brilla más y al mirar hacia atrás te das cuenta que estás solo, sigues brillando pero tu luz se va apagando, es necesario trabajar para seguir por el camino correcto, trabajar duro por años, sabes que una pequeña chispa en tu interior sigue ahí, luchando con fuerza para llegar al final del camino. Tu fuerza es el sentido del amor que inunda tu corazón, el universo te está enseñando a amar. En este nuevo camino conoces a otras estrellas, algunas todavía son polvo cósmico y otras siguen brillando con luz propia, aunque saben que un día se apagarán, nada es eterno; algunas sueñan y otras van cayendo hacia las profundidades dentro del negro vacío, se sienten tan desesperanzadas, para ti es claro que deberás seguir hasta el fin del camino, marcado por un puente. Los días pasan, unos buenos y otros malos, cada día te acercas al final del camino; en un momento empiezas a vislumbrar nuevos colores y nuevas formas de vida, ahora ves muy pocas estrellas en el universo. De pronto llega un vacío, como si algo faltara, para tu sorpresa te das cuenta que padre sol y la madre luna no están a lo lejos; ya puedes sentirte cada vez más cerca de madre luna, sabes que padre sol no regresará, te sientes triste; el hueco de una galaxia se abre para dejarte en la penumbra total. Los días pasan y el brillo ya no es igual, la forma de tus moléculas cambian y sabes que viene una nueva oleada, de pronto te das cuenta que tu vida va rumbo a otro camino. Sales de este camino hacia otro que te llevará al final del puente, las estrellas murmullan para quitar el brillo que ahora irradias y te otorgan uno nuevo, con formas y colores como un regalo del universo por haber completado el camino, solo pocas estrellas se acercan y perciben tu brillo que las estimula para seguir iluminando otros caminos. Llegas del otro lado del puente, miras hacia atrás y agradeces al universo por haberte guiado, has logrado descubrir el significado del universo. Te dices: fui una guerrera hecha de polvo de estrella y sueños. Si el universo no necesitara que estuvieras en la tierra, no te hubiera acompañado durante el largo camino. Aprendiste a caer, a levantarte y a amar con tu alma, y esto solo pasa cuando no te rindes. Porque el universo ama a las personas con un corazón puro que dejan su brillo infinito a la humanidad.
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22 de Julio 2019 Crisis Matrimonial o de Pareja Por. Ivette de la Garza |
Les llaman señales y son todas esas cosas o conductas que están presentes en una relación de pareja y que muchas veces no queremos ver. La pregunta clave sería: ¿por qué no queremos ver las señales que nos muestran las fracturas en esa relación a la que considerábamos trascendente? Para responder a esta pregunta podemos ofrecer algunas respuestas: - Estamos en una zona de confort y podemos tolerar “algunas” cosas con tal de “mantener” a nuestra familia unida. Con lo anterior podemos darnos cuenta que muchas veces de manera cotidiana se presentan un sinnúmero de señales que nos indican que nuestra relación se encuentra en una situación de alerta. Así que, nos podríamos preguntar: ¿Cuáles son algunas de esas señales las que nos deberán mantener alertas? ¿Por qué nuestra pareja realiza acciones que no entendemos y nos lastiman si nuestro intento es el de mantener una buena relación? ¿Por qué (el otro/ la otra) se ha aburrido de la situación? Así mismo: - El otro/la otra no llega temprano a casa y se excusa en compromisos. ¡ESTAS SEÑALES PODRÍAN SIGNIFICAR QUE TE ENCUENTRAS ANTE UNA CRISIS EN TU RELACIÓN!
Para ti significan una amenaza inminente… lo (a) quieres pero no lo (a) soportas, ¡cuánta confusión! En este espacio sólo hemos compartido contigo algunas señales para considerar, pero recuerda que siempre puedas tener un plan B, por si las cosas no resultan como quieres. Lo anterior significa que deberás construir una vida propia que te ofrezca satisfacciones, nunca perder de vista tu realización individual. Podemos pensar que cuando una relación a la que hemos apostado deja de funcionar, las emociones dolorosas afloran y el rompimiento puede asumirse como un fracaso personal … no es fácil tener que modificar nuestro proyecto de vida que parecía ser perfecto. Es mejor que tu integridad y autoestima estén fortalecidas para que puedas continuar más fácilmente con tu vida sin esa pareja. Tú tienes la responsabilidad de cuidarte, nadie lo hará por ti. Finalmente, comparto contigo una idea: tener un As en mente siempre, es bueno para salir adelante. Y ese As como una posibilidad sería la de acudir a una terapia de pareja, ese proceso psicoterapéutico siempre será una opción importante que le permitirá a la pareja decidir si continúa junta o se separa, en cualquiera de las dos opciones se tomará la decisión a partir de una sostenida reflexión y teniendo en mente salvaguardar la integridad física y emocional de los dos integrantes de la pareja.
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8 de Julio 2019 LA MUERTE MTRA. V. Regina ElÍas Kuri |
La muerte es uno de los grandes misterios en la vida del hombre; Carl Jung vaticinaría en los albores de su vida: "El tema de la muerte será el que cobre mayor relevancia durante el siglo XXI." A principios de este milenio observamos cómo la interpretación del arquetipo de la muerte nos ha planteado una serie de interrogantes, independientemente de las diversas interpretaciones tanto culturales como religiosas puesto que el tema conlleva a otros de particular interés como son: la inmortalidad, la conciencia, la fe, Dios o la nada. Filósofos como Sartre proclamaron al hombre como un Ser para la muerte; puesto que experimenta incertidumbre ante su destino individual ante la presencia perenne de la muerte, por lo que su preocupación no debería ser otra que darle sentido a su existencia. El hombre en su devenir se planteará una serie de interrogantes: ¿Por qué y para qué vivo?, ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué sucede tras la muerte?. Como no hay certeza absoluta de que la conciencia personal o el alma se aniquilen o se perpetúen tras la muerte, el hombre vivirá en una constante duda.
Este desconsuelo quedará patente en las palabras del filósofo Miguel de Unamuno al referirse al destino del hombre: ¿Cuál será su consuelo? ¿Cuál será el móvil que lo impulse a luchar y que le justifique esta lucha? Dónde estás, mi Señor; ¿acaso existes? Te buscamos y te hurtas, te llamamos y te callas. ¿Por qué sufrimos? ¿Por qué nacemos? Ya de tanto buscarte perdimos el camino de la vida. Yo, ya no puedo más, ¡Oh, Dios sin nombre! Ya no te busco, estoy rendido (UNAMUNO, Miguel. Publicación 1948. Vol. 1 308). La manera de responder ante la presencia de la muerte dependerá en gran medida de las creencias personales, desde el lugar que guarde el espíritu. Para individuos religiosos como Agustín de Hipona, Teresa de Ávila o Juan de la Cruz, la respuesta se encuentra en la infinita compasión de Dios y su promesa de salvación.
Para los que buscan el camino del guerrero espiritual como Carlos Castaneda, la muerte estará al servicio de la vida, pues su constante presencia es un medio para purificar las acciones presentes. Para este autor, la muerte tiene que ser vista sin miedo, pena o preocupación. Ante la realidad que representa, no hay tiempo para trivialidades; siendo conscientes de ella se puede obtener la fuerza para trascender sus limitaciones. "La muerte es el único consejero inteligente que tenemos, pregúntale cuando te sientas aniquilado. Te dirá que realmente nada importa. Te dirá, todavía no te toqué" (Citado en: Broussalis. 1998. Palabras de Don Juan, Maestro de Carlos Castaneda). Finalmente el arquetipo de la muerte nos enseña que en vez de contemplar el dolor y la muerte como marcas contra las que permanentemente luchamos por evitar, podemos apreciarlas como etapas o procesos que nos conducen a una renovación, hacia nuevos nacimientos. Es necesario comprender que no podemos transformar aquello que condenamos o reprimimos, sólo su aceptación, como parte natural de la vida, permite su curación. El arquetipo de la muerte también nos invita a romper con nuestros apegos. Una vez desintegrado lo que nos pareció y asumimos como precioso y único, podemos descubrir que hay algo más fuerte que nos sostiene, y este conocimiento es función de Plutón: el conocimiento de que hay algo dentro de nosotros mismos más fuerte e indestructible. Así, Plutón será capaz de destruir nuestro ego y dejar en libertad nuestras más recónditas profundidades. La Muerte es la mitad del principio transformador del universo, al ser el espíritu inmortal. la destructora se ha convertido en creadora, por lo cual siempre estará dando vida a sí misma (Wallenstein, G.). En este devenir sin fin, comprometernos con la muerte, significa comprometernos con su contra parte; aceptar la muerte como parte natural del proceso de la vida nos remite a un estado de realidad y nos da la oportunidad de estar "realmente vivos". Cita Jung: "Aceptar el hecho de que perecemos en el tiempo, es una especie de victoria sobre el tiempo. (...) No querer vivir es sinónimo de no querer morir. Devenir y pasar son la misma curva. Aquel que no quiera acompañar esta curva permanecerá suspendido en el aire, paralizado. Desde la mitad de la vida en adelante, sólo permanece vivo aquel que voluntariamente quiera morir con la vida".
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1 de Julio 2019 El Secreto Por V. Ivette de la Garza Belmonte |
Es una sensación inigualable, algo que le deseo a todo el mundo. Subir por aquí y levantar la nariz hace que los sueños parezcan una hermosa realidad; esa realidad que podemos fabricar todos los días. No hay tiempo que perder para sentir esta revuelta de sabores, sensaciones y presiones que tocan cada punto de mi cuerpo con colores de esos que no se ven a diario. Tanta paz, tanto orgullo y magnificencia al ver las nubes. Vivir hoy, me ubica el mejor de los instantes de mi vida. Soy, soy una princesa de la tarde a quien el mundo y la naturaleza deleitan con sus mejores manjares, me viste con las mejores galas y me dice únicamente lo que deseo escuchar. No se necesitan joyas rimbombantes por aquí, sólo perlas naturales, algo así como 32; y con ellas por aquí, se forma un efecto “espejo” que inevitablemente hace a los demás sonreír y sentir la belleza del punto cero. El punto cero, en donde explota la existencia, dormir para renacer. Es ese punto mágico que generalmente no detectamos pero que diario está aquí. Es una sensación inigualable, algo que deseo a todo el mundo. Ser dueña entera de mi ser, de mis movimientos, palabras, sonrisas y quehaceres. El secreto: Establecer contacto íntimo con tu interior, ya después, deja que la vida siga haciéndote feliz por decisión y actitud propia.
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24 de Junio 2019 El Perdón Por Alejandra Hurtado Navarro |
La invitación a participar intercambiando ideas por parte de la editora de INSTITUTO ETHOS, CENTRO DE TRANSFORMACIÓN DEL CONOCIMIENTO ha rendido frutos. En esta ocasión nuestra joven colaboradora nos ha llenado de alegría con su participación acerca del perdón. Abrazamos la idea de que esta comunicación con valor y sensibilidad se abra como una hermosa flor, tocando todos los sectores y edades de nuestra sociedad.
El perdón es nuestra capacidad para darnos cuenta que siempre tendremos posibilidades para estar bien nuevamente con las personas a las que amamos, o darnos otra oportunidad de empezar a reconocer otra vez a ese ser que nos alguna vez nos lastimó. Es saber que todos somos humanos y tenemos errores; es entender que estamos en este mundo para dar la mano al que necesita estar bien consigo mismo, respetando nuestra propia dignidad. El perdón es una palabra que tiene el valor significativo más grande, es única y es la clave para sanar heridas pasadas y a la vez, abrir nuevos caminos con futuros más prometedores.
Perdonar de corazón es tener en cuenta que tal vez no se va a olvidar el hecho. Sin embargo, saber que nadie es perfecto y tener el corazón abierto sí nos otorga nobleza, porque cuando perdonas, te perdonas a ti mismo también y acoges el pasado como algo que es eso: pasado, aprendes de él y lo dejas ir como el final de una música dulce en sus últimos acordes. Perdonar sin guardar rencor ni castigar por ello, nos hace crecer espiritualmente y también ayudan a crecer al otro, como ser humano. Es por eso que el perdonar puede ser el comienzo a un nuevo ciclo de vida maravilloso que pueda ser la mejor decisión que puedas tomar y convertirse en un “nuevo comienzo”.
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17 de Junio 2019 VIVIR PLENAMENTE ANTE LA ADVERSIDAD Por Mtra. V. Regina Elías Kuri |
Con seguridad todos los seres que habitan este planeta de una manera u otra hemos sufrido alguna pérdida; esta se pudo haber presentado desde que éramos pequeños; quizá la muerte de una mascota, el abandono de alguno de nuestros padres, el haber dejado una escuela que amábamos o nuestro mejor amigo tuvo que dejar el vecindario para mudarse; recuerdas ahora estos momentos, con seguridad, ya lo habrás hecho. La vida de eso se trata, la vida no es sólo un bello jardín de rosas, como te lo contaron… ¿recuerdas que las rosas tienen espinas? Y bueno así, es la vida, la vida son claroscuros, la vida nos brinda puestas de sol pero también ocasos. Y quizás uno de los ocasos más difíciles por los que podemos atravesar se traduce en es la pérdida de alguien que hemos amado.
¿Recuerdas las notas de la canción?: No quiero estar sin ti. Pues sí, efectivamente la vida se compone de claroscuros. Tiempo de reír y tiempo de llorar. Y en ese ir y venir, un día amanecemos y nos encontramos ante la pérdida de un ser que hemos amado; Nos encontramos ante una realidad irremediable de la vida…la muerte. La muerte nos enfrenta hacia lo desconocida, la muerte es una posibilidad permanente de que todas las demás posibilidades se conviertan en imposible…. porque tanto sueños como temores habrán desaparecido. La muerte nos enfrenta con nosotros mismos, nos hace mirarnos al espejo y preguntarnos ¿realmente sé quién soy? Y la muerte del otro, del otro a quien amamos, nos hace experimentar las palabras de San Juan de la Cruz: “vivir la noche oscura del alma,“ donde pareciera que no hay esperanza. Sin embargo, por absurdo que hoy te pueda parecer… en esa noche oscura del alma o en el hielo de la soledad de la que habla Martin Buber, nos podemos perder irremediablemente, pero también encontrarnos, hacernos más fuerte, ser capaces de disfrutar la vida y saber que sólo somos dueños del presente, puesto que: Hablar de la muerte del ser que hemos amado, nos remite a que la muerte nos detiene y nos marca un límite, pero también nos permite valorar el momento presente. Al saber que vamos a morir ya no habrá nada que perseguir y mucho por vivir, puesto que la muerte nos toca a todos, nos confronta y nos afrenta: no sólo muere el otro, sino también yo moriré. Y eso implica preguntarme: ¿Estoy dispuesto a aceptar que la vida es un constante cambio, que nada se detiene y todo fluye? Que aún y cuando mi dolor sea grande, ¿puedo vivir esta experiencia como una lección de amor que me permita llegar a ser más comprensivo con el otro, con el que sufre? El duelo… Para que esta experiencia tenga un valor, es necesario antes haber vivido con intensidad el proceso del duelo que se traduce en una experiencia vital compleja que se manifiesta a través de una serie de procesos físicos, cognitivos emocionales y espirituales al sentirnos privados de “alguien” o “algo” que creemos nuestro, ya sea real o no. Durante el duelo tenemos una serie de emociones y sentimientos alterados que llegan a nosotros en tropel: tristeza, reproche, enfado, soledad, transferencia de culpa hacia el otro. No es raro que te digas a ti mismo: debí haber hecho más por esa persona que amaba o debí haber hecho algo antes; todos los que hemos perdido a alguien amado tenemos un sentimiento de culpa que es normal pero la gran mayoría de las veces irreal puesto que con seguridad hiciste lo mejor que creías en ese momento. Recuerda, nadie tiene el poder para decidir acerca de la muerte del otro. Te puedo asegurar que la muerte del ser que has amado, como la tuya y la mía en un futuro, dependerán de una serie de circunstancias que se irán concatenando, muy lejos del poder de otro. También nos podemos sentir confusos y preocupados… ¿Cómo podré salir adelante? ¿Qué será mi vida sin él o sin ella? ¿Cómo se presentará el futuro? De ahí que te sientas aislado, postrado, o sin ganas de vivir. El duelo también implica sentirnos diferentes, el tener la fuerza para decir…me duele, para llorar, para sentirnos que la vida no vale la pena, inclusive culpar y culparnos, aún más, al que se fue porque nos dejó… ¡No tenía derecho en dejarme¡ Es necesario reconocer las emociones que nos embargan a sabiendas que son parte del proceso de curación, y al aceptarlas, se podrá salir del duelo más fácilmente. ¿Recuerdas las palabras de Teresa de Ávila? “Nada te turbe, nada te espante… todo pasa.” O las de Rabindranath Tagore: “No me dejes pedir protección en los peligros, sino valor para afrontarlos.” “No me dejes suplicar que clame mi dolor, sino que tenga ánimo para dominarlo.” El estudio de la tanatología nos presenta una figura muy interesante Elisabeth Kubler Ross, quien durante su vida laboral como médico se dio cuenta de la necesidad de apoyo hacia los moribundos y sus familiares; su interés consistió básicamente en tratar al enfermo terminal no sólo desde el punto de vista terapéutico sino humano: el poder enfrentar su muerte y estar en posibilidades de vivir y morir con dignidad durante todo el tiempo posible. Dignidad implica decidir cómo quiero vivir mis últimos días, no tener que suplicar, no sentirme abrumado, manejado o manipulado… hasta el final considerarme como un ser humano que siente y piensa; el saber que no voy a morir solo y por parte que la familia poder expresar sus verdaderos sentimientos y sentir apoyo incondicional.
Kubler Ross a lo largo de su trabajo descubre que tanto los enfermos terminales como la persona en duelo pasan por 5 diferentes etapas: La primera fase es la negación; la cual es habitual en los primeros momentos en que hemos recibido una noticia que nuestro inconsciente sabe que va a cambiar nuestra vida; tanto la negación como la confusión suelen funcionar como amortiguadores ante una noticia inesperada e impresionante, puesto que nos permite recobrarnos y movilizar nuestras defensas menos radicales. La segunda fase es la ira; si nuestra primera reacción fue “no es verdad”, la segunda viene acompañada por ¿y por qué yo? Por qué no fue ese hombre de más de ochenta años que lleva más de 10 recluido en cama con dolores. Esta fase de ira puede desplazarse hacia los otros. Por ejemplo en el caso de un hijo que muere en un accidente de auto, la ira puede volcarse hacia el marido que le compró el coche causante del accidente, hacia el doctor que lo operó, hacia los demás por estar sanos, o hacia uno mismo por no tomar la llamada de teléfono en la mañana… porque se tenía prisa. En caso de un paciente terminal esta ira puede desplazarse hacia las enfermeras, los médicos o los mismos familiares o hacia él mismo… si yo le hubiera dedicado más tiempo a mi familia. Todas estas reacciones son parte natural del duelo, tenemos que aprender a escucharnos y a aceptar nuestros momentos de ira racional o irracional, pues sólo cuando somos capaces de afrontar nuestros propios temores con respecto a la muerte y nuestros deseos destructivos podemos salir del duelo. La tercera fase es la del pacto, como cita Kubler Ross: “si no hemos sido capaces de afrontar la triste realidad y nos hemos enojado con la gente y aun con Dios, tal vez podamos llegar a un acuerdo con lo inevitable “Si Dios ha decidido sacarnos del mundo y no ha respondido a mis airados alegatos, puede que se muestre más complaciente si se lo pido de manera más amable. La cuarta fase es la de depresión, cuando no podemos seguir negando la realidad, nuestra ira, o insensibilidad será sustituido por una sensación de pérdida. La depresión suele sobrevenir cuando sabemos que nunca más, por lo menos en esta vida hablaremos con el otro, tomaremos sus manos, miraremos a sus ojos, oiremos sus palabras; cuando nos sentimos en el “hielo de la soledad” (Cfr. M.Buber). La última etapa es la denominada de la aceptación, en la que estamos dispuestos a continuar con nuestro viaje, con nuestra propia misión de vida, cumpliendo con nuestro destino. En el caso de un moribundo habrá podido expresar sus sentimientos, su miedo a la muerte, su miedo por tener que dejar a los demás, su envidia por los que gozan de salud, su ira contra los que no tienen que enfrentarse con un fin tan pronto. También el moribundo habrá llorado la perdida de las personas y de los lugares importantes para él; contemplará su fin con relativa tranquilidad. Y es en este momento cuando la familia cobra mayor importancia, porque para ellos será la despedida de aquel que aman. Ya poco se podrá hablar, los gestos sustituyen a las palabras… la presencia en el silencio… podemos escuchar juntos el canto del pájaro en la ventana. Es el momento de estar ahí… simplemente estar. Aun cuando la esperanza por débil que sea prevalece. Es el momento de pensar en las necesidades del otro, más que en las nuestras. El momento final nos recuerda un cuento de Tagore: El padre volvía de los ritos funerarios y vio a su pequeño hijo que estaba de pie asomado en la ventana con los ojos muy abiertos y un amuleto colgándole en el cuello. Al llegar el padre lo tomó en sus brazos el niño le pregunta: ¿Dónde está mi madre? El padre con los ojos llorosos le responde “Está en el cielo y le señala el firmamento. El niño levanta los ojos al cielo y lo contempla largamente silencio. Su cabecita desconcertada, lanza una pregunta a la noche… ¿Dónde está el firmamento? No hubo respuesta… Dice Tagore “las estrellas parecían lágrimas ardientes de aquella oscuridad ignorante.” Respuestas contundentes no existen; cada persona, cada momento requiere de una respuesta, de una caricia, de un acto especial, no deberemos olvidar que todos los seres y las cosas cambian y hemos de separarnos incluso de los que amamos… por eso en los momentos de dolor habrá que pensar en el final del camino… en lo que quieres lograr de tu vida y cómo hoy puedes contribuir amorosamente en la vida de los que aun te rodean. Según Sartre: “Una vez que el hombre ha sido arrojado a la vida se hace responsable de ella”…y por eso la necesidad de hacer de nuestras vidas algo trascendente… no necesitas ser un gran pintor, músico, poeta o científico… en tu vida cotidiana puedes hacer la diferencia para contigo y para con los demás.
Pregúntate, si te dijeran que tienes unas horas de vida a quién abrazarías, a quién le dirías te amo, a quién le pedirías perdón, a quién le darías las gracias, Hoy, sólo hoy tienes esa oportunidad… La muerte llega a nosotros como una intrusa, nadie conoce la hora. Por eso si hoy estás vivo, no dejes pasar más tiempo y haz lo que siempre has deseado hacer y que no has hecho pensando que… habría más tiempo. Encuentra tu sentido de vida y siempre ve el final del camino… teniendo la esperanza de recuperar tu corazón. Hemos de vivir el aquí y el ahora, en el momento presente, pues el pasado ha dejado de existir y el futuro es algo incierto aunque lleno de posibilidades, pero cuya plenitud depende de lo que hagamos en el momento actual.
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12 de Junio 2019 Día del Padre Por Pedagoga Saida Montiel López |
A nombre de la Mtra. V. Regina Elías Kuri Directora y Fundadora, y Lic. V. Ivette De La Garza Belmonte, agradecemos la valiosa colaboración de nuestra querida amiga y colega, la Pedagoga Saida Montiel López. Tanatóloga / Logoterapeuta en DH. Quien aporta esta semana este valioso artículo.
Estando de viaje hace unos días, tuve la oportunidad de darme una vuelta por un centro comercial y desde que uno va entrando a la plaza se vive una atmósfera de “pago por felicidad” es decir, se observa mucha publicidad en torno a un día próximo a celebrar…el día del padre. Dicho día se vuelve un tema muy particular para reflexionar, al igual que puede ser el 10 de mayo (día de la madre) junto con otras épocas de distinta celebración aquí en nuestro México tan colorido, de fiesta y tradición ya que cada vez se vuelve más común hacer preparativos publicitarios y de consumo muy anticipado. Es decir, hace no mucho tiempo para precisar cuando era niña (léase con un poco de humor) esperaba con mucha alegría las épocas de celebración como podía ser un 15 de Septiembre o una Navidad entre otras, eran momentos que cerca del mercado popular uno podía ir a hacer las compras previas al festejo, pero no duraba mucho tiempo ese tipo de vendimia de temporada. Anhelaba el día de muertos más que por salir disfrazada( que a mí nunca me gusto) si era esperar deliciosamente el pan de muerto con ese rico atole que hacía mi mamá Carmen, o comenzar a poner el árbol de Navidad en los primeros días de Diciembre, pero ahora con la llegada de mega centros comerciales y la postmodernidad con su hijo el consumismo estamos siendo devorados en el tiempo, pienso que hemos perdido el sentido real de cada festejo, veo pan de muerto desde Agosto junto con adornos navideños desde Septiembre, todavía no celebro ni el día de Independencia cuando ya siento tener encima las campanas y trineos con venados en cada pasillo de algún centro comercial o plaza, esto me genera ciertos sentimientos y emociones encontradas, por un lado añoro esas épocas de reunión familiar con toques de amor, cariño en la preparación de los alimentos y valores que se inculcaban a través de charlas en torno a una mesa o sala; por otra parte me siento hasta asfixiada y sofocada por la prisa de ver como ponen y quitan estantes llenos de regalos, adornos previos a cada celebración. Un impulso por el vivir en el futuro constante, justificándolo desde la filosofía de la organización previa y logística que pide a gritos un mundo veloz y totalmente precavido. Esto me hace meditar sobre ¿por qué nos da miedo o angustia vivir el presente? ¿será que preferimos vivir en el ritmo acelerado antes de voltear a ver y escuchar nuestro ser interior? ¿por qué caemos en el juego engañoso de “creer controlar todo”, hasta el tiempo? Nada es controlable, todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos y a veces esos procesos de cambio nos conducen a transformarnos y darnos cuenta de lo verdaderamente valioso que tenemos como es nuestro propio ser, nuestros seres amados, padres, pareja, hijos y amigos verdaderos, relaciones que nos regalan amor, tiempo, su compartir de sueños e historias mágicas que inculcan valores que no se pueden comprar fácilmente en un supermercado como si fuera ese suéter, billetera o playera polo que tanto nos aferramos por encontrar para papá en esta época, o ese restaurante favorito o ramo de flores inmenso para mamá que solamente llevamos en el día de las madres, aunque estén abarrotados nos encanta más la apariencia y el lucir que fuimos con papá o mamá a ese lugar a pesar de tal vez ni siquiera saber si ellos así lo deseaban, o peor con tanta ruido por los comensales o por los meseros atendiendo que ni escuchamos lo que ellos nos quieren decir. Mejor sigo imponiendo mis gustos, mis voluntades antes de darme una pausa y preguntar ¿qué desean ellos? ¿ cuánto tiempo no tengo una verdadera convivencia familiar en armonía, sin prisa, sin poses? ¿realmente escucho sus peticiones, sus gustos, aficiones o temas de relevancia para el festejado o mis seres amados? O ante este tipo de retos prefiero ignorar ello y voltear a ver el partido de fútbol o el programa de espectáculos más interesante de la televisión. Para finalizar vino nuevamente a mi mente una frase que he escuchado en algunos grupos de autoayuda como AA con los que colaboro desde hace algunos años, ¿cuánto tienes, cuánto vales? Frase que desde mi opinión da mucho hilo para trabajar y cavilar en esa idea, nos podemos quedar en el plano económico-material como muchos la utilizan o la llevarla a la observación desde la visión humanista, saber que ciertamente no somos lo que tenemos materialmente pero si lo que poseemos como personas, es decir somos los valores con los que regimos nuestra vida, somos los tesoros que guardamos en recuerdos y momentos de plenitud en nuestra mente, vivencias compartidas con nuestros seres amados y que las podemos convertir en nuestros bienes más deseados y jamás igualados. Estoy convencida que esos son los verdaderos regalos y obsequios de gran estima que permiten apreciar lo realmente importante en nuestra vida. No quiero satanizar con ello la idea de regalar algo material, simplemente meditar desde dónde, y el por qué de cierto tipo de regalo y no tratar de rebasar nuestras posibilidades económicas de dar por el quedar bien ante los demás o por no dejar de consumir en una época determinada. Con todo el amor, respeto y gratitud que merecen por mí parte los lectores. Me despido, esperando sea de su agrado estas líneas. ATENTAMENTE |
4 de Junio 2019 Ser Amable Por V. Ivette de la Garza B. |
¿Se han dado cuenta que en estos días no todas las personas son amables es una persona amable? El concepto de amabilidad del “hola”,” buenos días”, “perdón”, “¿te ayudo?” y “gracias”, muchas veces ha sido transformado en un simple saludo, sin rastro de empatía. En esta era de “hipercomunicación” lo que no siempre vemos es que la gente hable frente a frente y se ayude por el simple hecho de ser persona… y cuidar a las demás especies, ¡mejor ni hablar! Por eso el tema de esta semana es: cómo ser amables con los demás y así elevar nuestra calidad de vida. Pues ser amable siempre deja el corazón calientito de quién da y recibe.
Podemos hoy compartir unos tips que nos faciliten recuperar nuestro lado amable: 1. Sonríe. La gente ama ver una sonrisa espontánea, es más ¡se contagia! crea el famoso efecto espejo. Si sonríes todos a tu paso lo harán contigo. 2. Saluda siempre a los demás aunque no recibas una respuesta. Siembras un positivismo que obtendrá sus frutos más temprano que tarde. 3. Escucha de verdad a las personas con las que estás y deja el celular a un lado. Eso generará una hermosa y real interacción. 4. Sé cortés. Sí claro que puedes cederle el asiento a alguien o abrir la puerta, o ceder el paso en el elevador. Son sosas muy sencillas que cambian para bien de inmediato el ambiente donde estás. Aquí es donde las palabras “gracias”, “por favor”, y “de nada” construyen ese bello respeto que siempre se anhela y agradece. 5. La empatía es un don que todos podemos desarrollar, “ponernos en los zapatos de los demás e imaginar lo que están sintiendo en esta u otra situación y comprender; hace de ti el ser más amable y considerado que pueda haber. 6. Evita Hablar mal de los demás cuando no están. Si tienes un problema o pregunta sobre alguien, solo pregúntale directamente. Haz que estos conflictos salgan a la luz para hacerlos mucho más manejables de una manera amable y fácil. 7. Se positiv@. No hay alguien más agradable que estar con alguien feliz y con buena vibra. A todos nos encanta estar cerca de alguien que siempre tiene un sí y respuestas de prosperidad y resolver cuestiones, a alguien que le ve el problema y la impotencia a todo. (1)
Y recuerda, para poder hacer de la amabilidad un hábito en tu vida, necesitas primer ser amable contigo mismo. Darte todo ese amor y respeto que mereces y prepárate a disfrutar del lado bueno de tu vida.
(1) Fuente texto: extracto https://es.wikihow.com/ser-amable |
20 de Mayo 2019 La Tierra Por V. Ivette de la Garza B. |
La intención del artículo de esta semana, no es escribir acerca de salvar al mundo porque esté de moda; sino porque realmente necesitamos hacer conciencia y sobre todo empezar desde hoy a trabajar por recuperar la naturaleza, la calidad del aire, los animales, el agua, hablamos de nuestra tierra. ¿Sabías que ya tenemos una larga lista de animales extinguidos y otros en peligro precisamente porque no hacemos nada? Te invitamos a tocar tu corazón, y desde tu trinchera, ayudar y hacer lo necesario para que este mundo recupere su sanidad antes de que sea muy tarde para todos. Sin más que decir: V. Ivette De La Garza B.
Canción de la Tierra (Earth Song) - Michael Jackson/Subtitulada en Español
Curar el Mundo (Heal the World) - Michael Jackson Hay un lugar en tu corazón Hay maneras de llegar allí Cura al mundo Si quieres saber porque Si tratamos Entonces siento que siempre Cura al mundo …Si te preocupa lo suficiente la vida
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15 de Mayo 2019 “Una fiel enseñanza, nos abre la puerta a la vida” Por IDG |
Hoy, en INSTITUTO ETHOS, CENTRO DE TRANSFORMACIÓN DEL CONOCIMIENTO deseamos homenajear a todos los maestros con un hermoso poema de Mario Benedetti.
Aprendizaje Aquí y allá aprendemos cautamente No está mal ser humilde por las dudas Aprender es un rito, una costumbre Aprender es abrirse a los afanes Sabemos que aprender tiene su riesgo Hay que saber del tiempo, hora por hora Mario Benedetti
Nació en Uruguay, de padres italianos, en 1920. Su larga trayectoria comenzó en 1945, fundando el semanario
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6 de Mayo 2019 Día de la Madre @ Risto Mejide |
Esto va por la cantidad de veces que no te he llamado. Esto va por la cantidad de veces que te he tratado no sé si mal, pero como si fueras una pesada. La de veces que te he dicho que sí, que ya, que tengo prisa. Esto es para ti, para la única persona en el mundo a la que realmente le debo la vida. A la única persona en el mundo que no se esperaba salir en este artículo. A la única persona en el mundo que jamás lo pidió. Te amo poco. Poco para lo que te mereces. Poco para lo que me has amado tú a mí. Te amo poco y ya lo siento porque creo que te amo como sólo se le puede querer a una madre. Pero aún así, siento que por mucho que te ame, jamás te voy a amar como me amaste tú. Te iba a pedir que me perdonases de entrada. Pero sé que encima no crees que haya nada que perdonar. Te amo poco. Y aún así te amo con todas mis fuerzas. Pero es que lo tuyo es descomunal. En unos tiempos en los que todo el mundo ama contra reembolso, lo tuyo es a fondo perdido, y lo que es más increíble, por más que pierdas en esta balanza, tú sigues poniendo más. Negaré que lo he escrito, pero jamás he merecido tanto cariño. Ni tanto amor ni tanta atención. Es más, a veces incluso te he pagado como el Estado, tarde y mal. Me has cuidado cuando sabías que ni siquiera lo iba a recordar. Esos años que ya han caído en el olvido de todos, menos el tuyo. Me has cuidado en mi adolescencia, cuando sabías que sólo recibirías por respuesta un ay mamá déjame en paz. Y me sigues cuidando ahora, cuando ya a nadie se le ocurre que pueda necesitar que me cuiden así, tú ahí sigues, tú ahí estás.
Te noto cuando me voy de viaje. Cuando me sigues preguntando si he llegado bien. Cuando aterrizo en cualquier parte del mundo y sé que te preocupas porque coma y duerma. Y cuando vuelvo a casa, y te alivio con un mensaje que siempre es el mismo. Mamá, ya estoy en casa. Ahí te dejo tranquila, y lo que es más injusto, eres tú la que me das las gracias por avisar. Te noto cuando no paso buenas épocas. No hace falta ni que te lo explique, porque me lo notas no sólo en mi cara, sino hasta en mi voz. Y es que no hay manera de esconderte nada. Yo lo intento por no preocuparte, porque creas que todo va correctamente, por no darte más dolores de cabeza, pero ahí está tu detector de mentiras, más fiable que cualquier polígrafo, para desenmascararme y hacerme sentir culpable de engaño en primer grado, una vez más. Te noto, en definitiva, cuando no sólo estoy solo sino además me siento, cuando no hay nadie más. Es la grandeza de sentirse tu hijo. Saber que soy lo que soy porque tú me lo enseñaste casi todo. Así que hoy te digo que te amo poco. Poco para el tiempo que hemos pasado. Poco para el que vendrá. Porque así de jodida es la naturaleza. Te da el amor más grande y puro del mundo y luego te lo quita, para que sepas lo que es perder el amor de una madre, el amor de verdad. Y entonces es como que te empuja a poner en práctica lo aprendido. Y a formar tu propia familia. Y que de este modo haya algo de ella que continúa. Pero entonces es cuando tu madre ya no está. Cuando más la necesitas. Cuando miras al cielo y te gustaría ser creyente para pensar que desde arriba te sigue los pasos. Y te sigue llamando para saber si has aterrizado y si comes y duermes bien. Pero hoy no hablemos de cosas tristes, hablemos de que te amo poco. Hoy te escribo y te cuento esto. Que mientras un macho alfa es un imbécil, leer hembra alfa es pensar en el inicio de todas las cosas. Por algo será. Hoy, que seguro que eres tú la que tienes problemas que no me cuentas por no preocuparme. Y a mí, que carezco de tus “superpoderes” y tu intuición superlativa, sólo se me ocurre decirte que cuentes conmigo. Que me des la oportunidad de ser tan buen hijo como tú has sido conmigo como madre. Hoy pienso gritarlo a los cuatro vientos que aquí estoy, orgulloso de ti y avergonzado de quererte tan poco para lo que tú mereces. Lo digo, lo repito y lo repetiré ante quien me cruce. Viva la madre que me parió. Viva tú. |
29 de Abril 2019 Abril mes del Niño y de la Niña Por Mtra. V. Regina Elías Kuri |
Este poema del literato libanés Khalil Gibran, nos invita a reflexionar acerca de nuestro papel como padres de familia y por lo tanto, facilitadores del desarrollo humano de nuestros hijos, siempre atentos al respeto de su individualidad como seres únicos y perfectibles. “SOBRE LOS HIJOS” “Tus hijos no son tus hijos No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen. Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, Puedes hospedar sus cuerpos, pero no sus almas, Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti Tú eres el arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados (…). “Que la inclinación en tu mano de arquero sea hacia la felicidad”.
Después de leer este poema, te invitamos a reflexionar acerca de algunas cuestiones fundamentales en la formación de los hijos. 1.- ¿Cuál es la versión de padre/madre que quiero construir? 2.- Respetando su individualidad, ¿cómo quiero (queremos) encauzar la educación de mis (nuestros) hijos? 3.- ¿Qué valores se deberán privilegiar en la familia? 4.- ¿Qué rasgos de mi personalidad deberé trabajar para ser mejor padre/madre? 5.- ¿Quién es mi hijo, y cómo voy a potenciar lo mejor de sí mismo / sí misma, considerando su personalidad, lo que incluye desarrollar sus talentos, y no a partir de mis propias expectativas o asuntos no resueltos? Mtra. V. Regina Elías Kuri
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22 de Abril 2019 Ámense Por Gibrán Jalil Gibrán |
Ámense el uno al otro, Estarán juntos, unidos para siempre, Pero dejen que haya espacios en su cercanía. Llénense mutuamente las copas Compartan su pan Compartan su pan Canten, bailen y alégrense, Den su corazón, Y permanezcan juntos, pero no demasiado,
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15 de Abril 2019 MIS RELACIONES CON LOS DEMÁS Por Thomas Gordon |
Tú y yo vivimos en una relación que valoro y quiero conservar. Sin embargo, cada uno de nosotros es una persona diferente con sus propias necesidades y el derecho de satisfacerlas. Cuando Tú tengas dificultades para resolver tus problemas. Trataré de escucharte cordialmente y ayudarte, con el objeto que de que encuentres tus propias soluciones, en lugar de depender de las mías. De la misma manera, trataré de respetar tu derecho a escoger tus propias ideas, y a desarrollar tus propios valores, aunque sean diferentes a los míos. Cuando tu actividad interfiera con lo que debo hacer para la satisfacción de mis necesidades, te comunicaré abierta y honestamente cómo me afecta tu conducta, confiando en que tú me comprenderás y ayudarás en lo que puedas. De la misma manera, cuando alguno de mis actos sea inaceptable, espero que me comuniques con sinceridad tus sentimientos. Te escucharé y trataré de cambiar. En las ocasiones en que descubrimos en que ninguno de los dos puede cambiar su conducta para satisfacer las necesidades del otro, reconozcamos que tenemos un conflicto que tenemos que requiere solución. Comprometámonos, entonces, a resolver cada uno de estos conflictos sin recurrir al uso del poder o de la autoridad. Para tratar de vencer a expensas de la derrota del otro. Yo respeto tus necesidades, pero también quiero que respetes las mías. Esforcémonos siempre para encontrar una solución que sea aceptable para ambos. Tus necesidades. Tus necesidades serán satisfechas y también las mías. Ambos venceremos y ninguno será derrotado.
De esta forma, tú podrás continuar tu desarrollo como persona mediante la satisfacción de tus necesidades y yo también pediré hacerlo; nuestra relación podrá ser lo suficientemente positiva para que, en ella, cada uno de nosotros pueda esforzarse para llegar a se lo mejor que es. Y podremos continuar relacionándonos el uno y el otro con respeto con respeto, paz y amor mutuos.
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8 de Abril 2019 REQUIEM ALBERTO CORTEZ Por Ivette de la Garza |
Un poeta de la vida, aprendió que el amor, su amor era darse a los demás. QUÉ SUERTE HE TENIDO DE NACER
Un señorón que conocí gracias a mi padre hace aproximadamente cuatro décadas.
Alberto Cortez se dio al mundo con luz propia, tantas eran sus historias acompañadas de música maravillosa, que dejó una estela de corazones calientitos alrededor del mundo y un legado a todos quienes tuvimos el privilegio de escucharlo. Él tal vez nunca se dio cuenta, pero vivió y murió tal y como lo cantó.
CUANDO UN AMIGO SE VA
En el lenguaje cotidiano, el amor suele asociarse en forma directa al amor romántico, que supone una relación pasional entre dos personas. Sin embargo, el término puede aplicarse a otro tipo de relaciones, como el amor familiar, el amor platónico y otros sentidos más amplios -amor a Dios o amor hacia la naturaleza-. En todos los casos, el amor representa un sentimiento de gran afecto.
José Alberto García Gallo más conocido como Alberto Cortez, fue un cantautor y poeta argentino. Fuente: Wikipedia. |
1 de Abril 2019 LA GRATITUD Por Verónica de la Garza |
Amigos, empezando el mes de abril de 2019, esperando los minutos, los segundos para que al fin llegue ese periodo vacacional para irnos a la playa o algún lugar a descansar. Pero esperen, hagamos un alto en el camino para recordar una cosa importante: la gratitud.
La gratitud, es un regalo que abre la puerta a otros regalos. Cuando vivimos en gratitud, el universo agradece esa emoción y trae para nosotros bendiciones verdaderamente inesperadas. La pregunta es ¿somos agradecidos?, por lo que yo leo arriba, estamos dispuestos a padecer todo solo por disfrutar una semana de vacación. ¿Pero, y los demás días? ¿Hay que correr, sufrir, retar al tiempo para solo sobrevivir cada quincena? Esos pensamientos pueden ser modificados al aprender el don de la gratitud. Los invito a reflexionar con toda tranquilidad mientras lees estas palabras. Estoy segura de que en esta vida no vinimos a correr y angustiarnos; si bien es cierto que todos necesitamos trabajar para sustentar nuestras necesidades, parte de ese ejercicio es valorar nuestra presencia en este mundo. Porque somos luz, amor, respiramos y contamos con personas y animales que nos aman y nos regalan alegría, caricias, palabras de aliento y hasta lengüetazos de amor ¡qué privilegio! ¿verdad? Todos tenemos ese don y la mejor manera de hacerlo presente en nuestro día a día es decirnos a nosotros mismos:
“Gracias por mi cuerpo, por mi salud, por respirar, porque yo soy y soy amor incondicional; porque soy una bendición para los demás, porque muchos se benefician de mi presencia. He venido a este mundo a aprender, yo soy gratitud… yo soy luz en mi interior para que esa luz me guíe y otros se guíen por ella. Yo he aprendido a quitarme los velos de la oscuridad y la ingratitud, yo creo en mi ser superior, -ponle el nombre que quieras- … yo soy gratitud, mi corazón vibra a un nivel hermoso, y sano al escuchar los cuatro elementos que me acompañan y liberan para dejar atrás esos momentos de la vida donde creemos que todo ha sido injusto y perdono porque yo soy gratitud y me siento bien. Ahora entiendo que tengo que entregar todo lo que me preocupó y recibo la alegría en de regalos creatividad y solución de problemas. Sonrío porque ahora en mi mente vuelan miles de colores brillantes y un ángel que está cerca de mí –antes al correr de los días no lo notaba-. Este ángel de la gratitud me dice que soy yo y que mi vida por fin tiene un sentido”. Esto es lo que en solo unos minutos puedo decirte, que todos poseemos en nuestro corazón el don de la gratitud y este regalo nos acompañará con su luz toda nuestra existencia. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS
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25 de Marzo 2019 FRASES CÉLEBRES |
“Es importante que hagan lo que realmente les importa, Solo así podrán bendecir a la vida cuando la muerte esté cerca.”
“La vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir.”
“En cada momento, tenemos dos opciones: dar un paso adelante y crecer o retroceder para mantenernos seguros.”
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18 de Marzo 2019 UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA PERDONAR Por Fernando Gonzalo |
La vida está llena de historias, y en ésta ha llegado la hora de aceptar la realidad. La primavera entra esta semana, el sol brillará magníficamente, el horario cambia para aprovechar con más tiempo de luz nuestras cosas favoritas. Sí, llega una de las etapas más lindas del año y mi esposa se ha ido; y no estoy seguro que exista en este país alguien cuya actividad favorita sea ir a un velorio, o estar en un hospital esperando con dolor recibir el cuerpo de una joven mujer para verla en un ataúd y despedirse de ella. Me pregunto si mis primaveras volverán a ser iguales, si nuevamente podré sentirme mejor. A mí me toca hacer todos los trámites y hacer los pagos, suelo ser muy práctico, estoy atento y a la vez siento todo muy lejano; y solo pido lo mejor para hacer de ésta, una última cita perfecta con la chica de la que me enamoré hace 15 años y tuve 3 hijos. Ellos, mis hijos están resguardados por sus tías y sus abuelos, los veré hasta el final del proceso y estoy seguro de necesitaremos ayuda de un especialista en tanatología, para que los cuatro volvamos a sonreír, a vivir este duelo y que al finalmente seamos capaces de darle una nueva oportunidad a la primavera; perdonarla y aceptar la muerte de mi querida Galia.
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11 de Marzo 2019 MUJER - MARIPOSA Por Verónica Ivette de la Garza |
Esta semana la familia Instituto Ethos, desea no dejar pasar en su artículo de la semana, la labor más sublime por la que existimos. Mejorar la calidad de vida de nuestros queridos lectores. Una labor que lidera una gran mujer, que da su vida por ofrecerle bienestar a las personas que ya les toca partir y enseñanza a los que seguimos en el camino. Esta mujer-mariposa, no entiende de horarios ni límites. Levanta el vuelo en cuanto escucha la más leve voz que pide ayuda. Velozmente presta sus hermosas y luminosas alas para arropar a quienes la esperan con un corazón herido. Con sus enormes y compasivos ojos azules te mira y es cuando te das cuenta de que es una princesa de la paz, una reina del amor, cuyo corazón es infinito y de sus labios de seda, siempre sale la sabiduría correcta. Estudiante incansable de la vida y la muerte. Practicante del amor, generosidad y disciplina. Nosotros trabajamos en INSTITUTO ETHOS “CENTRO DE TRANSFORMACIÓN DEL CONOCIMIENTO S.C.”, sin embargo; podría decir que estamos en la mejor universidad donde ella, es nuestra gran maestra y por esto le ofrecemos un poema de Gioconda Belli (Nicaragua 1948), extensivo también a todas las mujeres que dan su vida por la misma noble causa, para ofrecerles nuestros respetos. Y bien, podría seguir escribiendo todo el día y contarles lo que esta mujer-mariposa, ha hecho por más de 35 años, pero sé que me va a regañar porque su principal virtud es la discreción.* DE TODO CORAZÓN PARA NUESTRA QUERIDA
HUELGA
Quiero una huelga donde vayamos todos, Una huelga donde todo se detenga, Una huelga de ojos, de manos y de besos, Una huelga donde nazca el silencio |
1 de Marzo 2019 Sonreír mejora la calidad de Vida Por Eugenia Castilla |
Recuerdo cuando en los pasillos de mi trabajo me detenían algunas personas y me decían: “es muy bonito verte sonreír todo el tiempo”. La sonrisa que viene de adentro, es algo que no puede evitarse, habla de que eres feliz, que estás lleno de alegría. Es el elemento natural de todo ser humano y que muchas veces no sabemos valorar. La risa viene incluida al nacer y no es más que la respuesta que genera el organismo para expresar emociones positivas de un estado de bienestar y plenitud.
Sin embargo, pasa que con el tiempo y todas las circunstancias generalmente nos hace olvidar que sonreír es esa luz interior que podemos compartir con los demás. ¿Recuerdas aquella película de Robin Williams inspirada en un caso de la vida real? Yo soy enfermera en una casa de reposo, mi labor es cuidar y apoyar a los pacientes, hacerlos sentir estables y bien en todos los sentidos: físicos, fisiológicos y emocionales; pero lo que más me gusta de estar con mis “chicos” como cariñosamente los llamo, es hacerlos sentir como ellos se imaginan, eso sí, solo existe una regla no dicha: Sonreír. Cada una de esas maravillosas personalidades tiene su particular forma de expresar su bienestar:
Mis “chicos” saben el beneficio de la risa en su vida, y a continuación comparto contigo porque hemos descubierto que no solo es una hermosa costumbre para la gente mayor, sino para ¡todos! 1. Con sólo reír nos llenamos de energía para superar problemas. 2. Favorecemos nuestra autoestima. 3. Nuestro pensamiento creativo aumenta y es más sencillo resolver problemas. 4. Sonreír abre la posibilidad de trabajar en cordial armonía en equipo porque somos capaces de calmar conflictos y nos volvemos más receptivos. 5. Y lo mejor de todo: Generamos en nuestro cuerpo una gran cantidad de acciones saludables. SONRÍE Y SÉ FELIZ No esperes más y convierte el buen humor en una rutina cotidiana. Permítete realizar cada cierto tiempo, las actividades que más te llenan de satisfacción y placer- como decía Joan Manuel Serrat-. Recuerda aquellos instantes de niño que amabas, Escucha música alegre. Ve programas de televisión o películas de humor, Prepara tu ropa del día siguiente y añade colores vivos ¡felices!, saluda a los demás con una sonrisa. Que tu mejor amigo(a) sea el pensamiento positivo y date tiempo para jugar y relajarte con la gente que te rodea… ¡ah! y un tip más: realiza actividades de beneficencia que llenen de alegría a los demás. *“Nadie es feliz porque todo le sale bien sin motivo alguno; la felicidad se conquista con una actitud positiva como estilo de vida, y es la sonrisa, el antídoto apropiado para nutrirnos en plenitud con el cuerpo, la mente y el alma”. P.D. Y si eres de los que dice “no sé o no puedo reír”, te invito a mirarte todas las mañanas a verte en el espejo y saludarte con un energético ¡buenos días y sonríe… lo sé, al principio te costará trabajo pero créeme que al paso de los días será el mejor de tus hábitos matutinos.
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25 de Febrero 2019 EL PODER DE REINVENTARSE IDG |
Hay veces que me miro en el espejo y miro a una persona que se resiste a cambiar, como si negara por completo sus hábitos, labores y a rodearse de las mismas personas… como si esa imagen me dijera: “mira, estoy cansada de esta rutina, he creado distintos caminos para no aburrirme y la gente me pregunta qué me pasa, me dice que me estoy dejando caer y hasta que parece que ya me aburrió la vida”. Y sigo mirando a esa mujer en el espejo con un poco de comprensión y otro tanto de asombro. -Sigue el monólogo: “no estoy diciendo que ya no quiero vivir, simplemente me siento aburrida de lo mismo y me pregunto por qué me siento así, todo, absolutamente todo me fastidia. ¿Recuerdas cómo por las mañanas al salir de casa aspirabas el nuevo amanecer?, mirando un poco hacia atrás, eras inmensamente feliz corriendo hacia el camión con el sereno acariciando tu rostro; y lo fuiste hasta que llegó el tiempo de reinventarte. Una y mil veces he cambiado de posturas, todas de acuerdo a mi edad y circunstancias y esos cambios me han causado un poco de angustia, son esa especie de transición… como morir y volver a nacer para adaptarme a lo que sigue. Cuando adquirimos nuevos conocimientos y los pusimos en práctica, nuestra persona cambió, creció y cambió y estoy segura de que esto no dejará de suceder mientras sigamos vivas; cada cierto tiempo pasará y resistirse a este proceso de crecimiento y cambio puede tener un efecto muy negativo en nuestro sentido de la alegría y en el propio entusiasmo por la vida. Si nos damos cuenta en algún momento específico de nuestra vida que necesitamos cambiar y sin embargo nos negamos a hacerlo entonces crearemos un conflicto interno. Esto ocurre así porque nuestra propia resistencia ha bloqueado el verdadero propósito de nuestro ser interior… ¿crees que no lo sé? Así estoy hoy. No tengo miedo de reinventarme y cambiar porque no dejo mi esencia, solo estoy añadiendo nuevas capacidades a nuestra personalidad.
¡Disfrutemos de la vida y aceptemos el cambio! Hey, nos hemos reinventamos tantas veces y tras ensayo y error nos la hemos pasado estupendamente porque le damos un nuevo cambio a nuestra vida… tomar decisiones importantes a diario y al pasar el tiempo aprendemos cosas nuevas y yo sé que a la postre, todo esto se convertirá en un pozo de sabiduría para compartir. Y sí, tal vez me siento así hoy, pero todo tiene un tiempo de maduración para aprender a aceptar el cambio en nosotras mismas. Me alejo del espejo y me siento a analizar lo que acabo de escuchar para darme la oportunidad de reinventarme una vez más.
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20 de Febrero de 2019 CÓMO DETECTAR UNA RELACIÓN TÓXICA |
Una relación tóxica contamina la autoestima, la felicidad y el modo en que una persona se sitúa en el mundo. Pero ¿Qué es una relación tóxica? ¿Puede existir tal cosa? Según Joan Garriga, psicólogo, terapeuta y autor del éxito de ventas 'El buen amor en la pareja', no sería acertado hablar de personas tóxicas, sino de relaciones tóxicas. Y se distinguen porque en ellas “nos experimentamos tensos, malhumorados, crispados, deprimidos o debilitados”. Otras señales de que estamos inmersos en una relación que no nos hace bien, según los expertos, pueden ser: 1. Un exceso de discusiones. 2. Faltas de respeto. 3. Poco cuidado, tanto propio como de la pareja. 4. Juegos psicológicos en los que uno y otro adoptan, y a menudo intercambian, el papel de víctima, salvador o agresor. 5. Poco reconocimiento del otro. Las parejas tóxicas ya no son capaces de verse tal y como son, sino que se aferran a una imagen del otro creada en su mente que corresponde a lo que esa persona hizo o dijo hace tiempo. 6. Necesitamos andar de puntillas para no prender la mecha de la siguiente bronca. 7. No podemos hablar con tranquilidad acerca de cómo nos sentimos. 8. Nuestros deseos y necesidades son sistemáticamente relegados a un segundo plano, y nuestros gustos y opiniones criticados y puestos en tela de juicio. 9. Los celos y el control posesivo, el que con frecuencia la otra persona disfrute de ponerte en ridículo, cuestionarte o reprenderte incluso en público. 10. La sensación de que tu voz se ha ido apagando poco a poco y de que al lado de esa persona no puedes ocupar el espacio que te corresponde.
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04 de Febrero 2019 Un Nuevo Ejercicio para el Tema de la Semana |
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Para comentar este cuento presentamos dos colaboraciones de dos lectoras amigas en torno al tema eje del cuento, la Impermanencia. El rey ciclotímico.
Por: Jorge Bucay
Había una vez un rey muy poderoso que reinaba un país muy lejano. Era un buen rey. Pero el monarca tenía un problema: Era un rey con dos personalidades. Había días en que se levantaba exultante, eufórico, feliz. Ya desde la mañana, esos días aparecían como maravillosos. Los jardines de su palacio le parecían más bellos. Sus sirvientes, por algún extraño fenómeno, eran amables y eficientes esas mañanas. En el desayuno confirmaba que se fabricaban en su reino las mejores harinas y se cosechaban los mejores frutos. Esos eran días en que el rey rebajaba los impuestos, repartía riquezas, concedía favores y legislaba por la paz y por el bienestar de los ancianos. Durante esos días, el rey accedía a todos los pedidos de sus súbditos y amigos. Sin embargo, había también otros días. Eran días negros. Desde la mañana se daba cuenta de que hubiera preferido dormir un rato más. Pero cuando lo notaba ya era tarde y el sueño lo había abandonado. Por mucho esfuerzo que hacía, no podía comprender por qué sus sirvientes estaban de tan mal humor y ni siquiera lo atendían bien. El sol le molestaba aun más que las lluvias. La comida estaba tibia y el café demasiado frío. La idea de recibir gente en su despacho le aumentaba su dolor de cabeza. Durante esos días, el rey pensaba en los compromisos contraídos en otros tiempos y se asustaba pensando en cómo cumplirlos. Esos eran los días en que el rey aumentaba los impuestos, incautaba tierras, apresaba opositores. Temeroso del futuro y del presente, perseguido por los errores del pasado, en esos días legislaba contra su pueblo y su palabra más usada era NO. Consciente de los problemas que estos cambios de humor le ocasionaban, el rey llamó a todos los sabios, magos y asesores de su reino a una reunión. —Señores –les dijo— todos ustedes saben acerca de mis variaciones de ánimo. Todos se han beneficiado de mis euforias y han padecido mis enojos. Pero el que más padece soy yo mismo, que cada día estoy deshaciendo lo que hice en otro tiempo, cuando veía las cosas de otra manera. Necesito de ustedes, señores, que trabajéis juntos para conseguir el remedio, sea brebaje o conjuro que me impida ser tan absurdamente optimista como para no ver los hechos y tan ridículamente pesimista como para oprimir y dañar a los que quiero. Los sabios aceptaron el reto y durante semanas trabajaron en el problema del rey. Sin embargo todas las alquimias, todos los hechizos y todas las hierbas no consiguieron encontrar la respuesta al asunto planteado. Entonces se presentaron ante el rey y le contaron su fracaso. Esa noche el rey lloró. A la mañana siguiente, un extraño visitante le pidió audiencia. Era un misterioso hombre de tez oscura y raída túnica que alguna vez había sido blanca. —Majestad –dijo el hombre con una reverencia—, del lugar de donde vengo se habla de tus males y de tu dolor. He venido a traerte el remedio. Y bajando la cabeza, acercó al rey una cajita de cuero. El rey, entre sorprendido y esperanzado, la abrió y buscó dentro de la caja. Lo único que había era un anillo plateado. —Gracias –dijo el rey entusiasmado— ¿es un anillo mágico? —Por cierto lo es –respondió el viajero—, pero su magia no actúa sólo por llevarlo en tu dedo... Todas las mañanas, apenas te levantes, deberás leer la inscripción que tiene el anillo.
Y recordar esas palabras cada vez que veas el anillo en tu dedo.
REFLEXIÓN
“Es bueno tener en cuenta siempre, unas sabias palabras que te hagan aclarar la mente. Y aunque pases momentos difíciles en la vida – que todos en algún momento pasaremos-. El rey, una persona noble que no sólo piensa en él, sino en todos los que están a su alrededor, amén de terminar con los altibajos en su estado de ánimo que claramente afectaban inclusive a sus súbditos y que le mantenían viviendo en una vorágine de tormentos internos, buscó por todos los medios, el remedio para acabar de una vez por todas con eso. Encontró en ese hombre portador de luz quien le ofreció un anillo con la frase que si es bien entendida, lo mantendría en equilibrio y paz”.
REFLEXIÓN
“Es importante saber que en todo momento, vendrán cosas en la vida, y sean buenas o no, estemos conscientes que también pasarán. Es cuestión de tener fe, y si pasan cosas buenas será extraordinario, sin embargo, igualmente se irán… nada es permanente, todo viene y va; por eso hay que disfrutar el aquí y ahora. Ese cuento nos dice eso: ten presente todo el tiempo la frase de que esto también pasará. Porque así es la vida, porque así es el tiempo y así son las circunstancias; creo que tenemos que mantener una actitud positiva. Y si llega una situación de reto, tendremos la oportunidad de vivir el duelo pensando en que eso también pasará y eso nos quita una carga muy pesada en la vida. Creer en uno mismo es lo más importante, porque ese cuento del rey, con ese anillo y el mensaje nos dice que tenemos que fluir, fluir, fluir en la vida y disfrutar las cosas buenas y no tan buenas… aprender de ellas”. |

23 de Enero 2019 |
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“Poder disfrutar de la felicidad no requiere que tengamos cero sufrimiento. De hecho, el arte de la felicidad es también el arte de sufrir bien. No solo eso, sino que también podemos ir más allá y transformar nuestro sufrimiento en comprensión, compasión y alegría para nosotros y los demás”. Thay Autor: Trich Nhat Hanh
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23 de Enero 2019 ¿Quieres ser Feliz? |
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Todo es cuestión de actitud. Sé amable. Cuida tu cuerpo. Habla de cosas positivas.
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15 de Enero 2019 Cómo Vivir el Duelo en Año Nuevo |
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Cómo se vive el duelo después de vivir una época en la que se nos recuerda el amor por la familia y alegría. Recién salimos de una temporada que nos pone bastante sensibles, ¿qué pasa con aquellas personas que entonces acaban de perder un ser amado? ¿Cómo celebrar el año nuevo cuando extrañas a ese hijo, a tu pareja, a tu madre y / o hermano? Cómo hacerle, el duelo duele y después de navidad… en año nuevo, duele más. La muerte de un ser querido es una de las situaciones más dolorosas a las que nos tenemos que enfrentar.
Cuando perdemos a alguien querido, perdemos una parte de nosotros, la vida cambia, el mundo es de otro color, es distinto; y tenemos que aprender a vivir sin esa persona que es muy importante para nosotros. Debemos respetar las diferentes formas de vivir el duelo: hay quienes lloran, quienes muestran una tranquilidad apabullante, hay quienes se ponen tristes y no quieren hablar, hay quien quiere estar solo o de manera opuesta necesita compañía, algunos quieren hablar todo el tiempo de lo que pasó y hay quien no desea que se le diga nada del tema. Cualquier manera es la correcta. Es importante respetar cómo cada quién vive el duelo, hay que evitar decirle a una persona que vive un duelo que hable, que llore, o se desahogue porque cada quién sabe cómo llevar su duelo y respetarla. Conozcamos las fases del duelo por un ser querido y ayudemos al doliente a comprender su dolor y si nosotros somos los que lo estamos viviendo, comprendamos un poco lo que está pasando. Fases del duelo 1. La fase de impacto La persona se siente aturdida, lo niega, se enoja y no acepta por ningún motivo la pérdida, no hay un tiempo determinado para cada etapa. ¡Cómo en año nuevo! 2. La fase de búsqueda La persona siente una añoranza intensa y busca a la persona fallecida. 3. La fase de desesperanza Es muy similar a la depresión, se viven una serie de síntomas como el aislamiento, apatía, indiferencia, insomnio, pérdida de peso, sensación de pérdida del sentido de la vida y todo esta se acompaña de recuerdos constantes del fallecido. 4. La fase de reorganización En esta fase, el afectado empieza la sensación de retomar su vida, en este momento, los recuerdos del fallecido combinan emociones como alegría y tristeza al mismo tiempo. Te deseamos que seas libre para que decidas cómo sentirte en este año nuevo… un tiempo difícil en verdad. Tienes el derecho a recordar y que en tu momento expreses lo que sientes.
Cada tiempo es distinto porque iremos elaborando nuestros duelos, iremos transformándonos como personas, Y en este nuevo proceso tenemos un mundo infinito de nuevas formas de relacionarnos y seguir amando a nuestros seres queridos que ya no están. Elijamos cómo queremos vivir nuestra realidad en este año nuevo. Recibe un gran abrazo fraternal. |
24 de Octubre 2018 Resiliencia |
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Resiliencia: Es una palabra que tiene su origen en el siglo XIX, se empezó a utilizar para definir a un material que tiene la capacidad de a pesar de ser sometido a una gran presión, es deformado pero al soltarlo, regresa a su posición inicial natural. A mediados del siglo XX, reaparece ya refiriendo su significado al ser humano. “Resiliencia” es pues, la capacidad de confrontar adversidades, obstáculos, problemas y no solamente salir “avanti”, sino salir fortalecidos gracias a esos obstáculos o problemas para crecer, y convertirse en una mejor persona. Tod@s somos capaces de desarrollar la resiliencia.
En la Universidad de Pensilvania, Martín Seligman, reconocido pionero de la Psicología Positiva, ha retomado todas las investigaciones científicas a nivel Psiquiatría y Psicología y empezó a sacar las características que pueden hacer a una persona resiliente, quien tiene la capacidad de confrontar sus problemas y no dejase abatir por ellos.
¿Cuáles son las características de una persona resiliente? Autora 1. El autoconocimiento y la autoestima de la persona resiliente El autoconocimiento es una herramienta y las personas resilientes saben usarla a su favor. Saber cuáles son nuestras principales fortalezas y habilidades, así como las limitaciones y debilidades, poder trazar metas más objetivas y realistas e identificar los aspectos en los que podemos mejorar es un camino directo a fortalecer nuestra autoestima y autoconfianza. 2. La empatía La empatía es la capacidad de entender al otro y ponernos en su lugar, comprender sus sentimientos, a través de comprender los propios. Es un hábito resiliente, que nos permite por ejemplo, separar pensamiento de acción, cuando nos sentimos enfadados con alguien querido. 3. La autonomía de la persona resiliente La creencia de que uno puede influir en lo que sucede a su alrededor, perdiendo el temor a que las cosas suceden por injusticia o causas ajenas a nuestro control. Esto va a hacer más fuerte a nuestra autoestima y nos va a movilizar hacia la resolución de conflictos que de otra forma se cronificarían en el tiempo. 4. El afrontamiento de la adversidad Afrontar la adversidad con humor es propio de personas resilientes. Ser capaces de reírnos de la adversidad y sacar una broma de las situaciones difíciles nos ayuda a superarlas y mantenernos fuertes y optimistas ante la incertidumbre. Esto no quiere decir que en mitad de un funeral tengamos que usar el humor de forma obligada, sino que una vez esa situación. “El sentido del humor, es el patio de recreo de la inteligencia”
Fuente: www.youtube.com |
1 de Octubre 2018 El Sentido de la Vida Colaboración: Rodia Romanov |
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Ni todo el reconocimiento, ni toda nuestra capacidad de análisis de razonamiento, puede conducirnos auténticamente a la plenitud y a la felicidad, cuando hemos perdido lo más importante; EL SENTIDO DE VIDA. Y ese sentido, solo lo podemos rescatar desde la parte más profunda de nuestro ser, desde nuestros valores y espiritualidad. Estemos de acuerdo que espiritualidad no es precisamente religiosidad, pero sí el camino que todos los seres humanos debemos recorrer, el camino hacia nuestro propio interior… El sentido de vida parte de los valores y principios, es la brújula por la cual podemos determinar nuestro andar por la vida; los valores no son algo por lo que se vive, es algo por lo que vale la pena morir. Y esa plenitud de sentido viene cuando rescatamos conceptos básicos: ¿los valores y principios en este mundo donde nos encontramos tan abrumados por los problemas, tanta violencia, tristeza y ansiedad?
¿Qué camino tomar? Creo que podríamos replantearnos algunas cosas como por ejemplo: si realmente alcanzamos la plenitud y la satisfacción en aquellas cosas que son superficiales, pasajeras y que brillan cinco minutos; o analizar aquellas cosas que a lo largo de nuestra vida, han quedado en nuestro corazón alimentando nuestro ser y acariciando nuestra alma a tal grado que cuando las recordamos, las volvemos a vibrar como si estuvieran ahí y nos vuelven a poner el corazón calientito. Pienso que si aterrizamos todas estas cosas que nos dan plenitud y fortaleza, aquellos momentos que nos empoderan cuando hemos estado en contacto con otro ser humano y nos anima a hacer y ser iremos por buen camino. Dejar de rellenar vacíos con cosas superficiales que no ofrecen plenitud ni satisfacción real, que son pasajeros y no van a permanecer en nosotros como algo digno o importante que le dé ese sentido a nuestros días; que nos impulse a reinventarnos y trabajar en la edificación de nuestro destino tal y como lo queremos. Trabajar reconociendo todos nuestros valores, principios y capacidades para crear el sentido de vida que día con día esperamos albergar en nuestro corazón. Deseamos que tu sentido de vida esté lleno de amor.
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24 de Septiembre 2018 La Vida es una Lección
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Hola me llamo Verónica, estuve a punto de morir hace 24 años. Una enfermedad autoinmune me llevó al hospital. No les contaré mi estancia en dicho lugar porque ni yo misma estoy segura de lo que pasó. Solo sé que en ocasiones los médicos especialistas, después de hacer todo lo humanamente posible te mandan a tu casa, en mi caso con un pronóstico 50 -50 de probabilidades de vivir o no, y a otros menos afortunados a bien morir en compañía de sus seres queridos. Dada mi precaria situación tuve mucho tiempo para reflexionar acerca de mi vida. Debo de contarles que las personas crecemos mucho cuando nos enfrentamos a nuestra propia mortalidad. Tuve una gran variedad de emociones intensas que abrían mi conciencia a un grado inimaginable de múltiples maneras como: la negación, el miedo, la ira, el remordimiento -más negación- y finalmente la aceptación. Solo tenía 28 años. Cuando me sentía a punto de morir, cosa que ocurrió en 3 ocasiones, me preguntaba cuáles eran mis arrepentimientos y lo que hubiera querido hacer de manera distinta. Mi cabeza daba vueltas sin cesar, sin embargo brotaban desde el centro de mi alma varias razones por las cuáles vivir. A pesar de mi juventud me di cuenta que hasta ese momento, no había tenido el coraje de vivir mi vida siendo fiel a mis propios sueños, sino a los sueños de los demás, ¡yo no había cumplido ni dos de mis grandes sueños! Y me iba a morir, y eso se debió a las elecciones que tomé a lo largo del camino… perdí la salud y ella era la única que me daba libertad de ser y hacer. Sí ya sé, van a decir que era muy joven, empecé a trabajar a los 18 años, 24 horas los 7 días a la semana, todo el tiempo; me perdí de muchas ocasiones especiales como la graduación de mi hermano menor, entre otras. Construí una vida muy complicada, cuando no era necesario. Sí, me estaba arrepintiendo, me arrepentía de no expresar mis sentimientos para llevar la fiesta en paz y me di cuenta que parte de esta aflicción se debió a varias erróneas decisiones… no me escuchaba. Y seguí pensando postrada en esa cama, no sabía qué había sido de mis amigos, ¡los había abandonado a todos! y ellos eran el soporte de amor, alegría, hermandad… la amistad, el valor que aprecié en ese momento. Y un día de verdad no podía dejar de llorar porque me di cuenta que me habría gustado ser más feliz y creía que ya no habría tiempo, estaba muy cansada sin embargo llegué a la conclusión de que la felicidad es una opción y al verme en esa situación límite, tuve que tomar una definitiva decisión tras mi última reflexión: “La vida es una lección”. Por lo que elegí con todo mi corazón y mis fuerzas hacer todo lo posible por estabilizar mi salud, ser feliz, decir lo que siento, amarme, respetarme y cuidarme; valorar a mis amigos, amar y velar más por mis padres y trabajar por el placer de hacerlo, sin ya ser la Verónica aguerrida que solo intentaba demostrar cosas para agradar a los demás.
Y tú, ¿qué deseas elegir para tu vida?
Nota: |
27 de Agosto 2018
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El pasado 22 de agosto, la Universidad Iberoamericana Puebla, entregó del Doctorado Honoris Causa en Teología y Ciencias de la Tierra al teólogo brasileño Leonardo Boff. "El cuidado de la tierra requiere una conversión radical por querer salvarla, para ello debemos entender a la casa común de otra manera, debemos dejar de lado solo la mirada técnico-científico la cual la ve como un baúl para sacar y sacar sin dar nada a cambio.”
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20 de Agosto 2018 EL ARQUETIPO DE LA MUERTE V. Regina Elías Kuri |
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De acuerdo con la mitología griega, Hades, hijo de Cronos y Rea, es considerado el dios de la muerte y regidor del mundo subterráneo y en su función le asisten varias figuras importantes que actúan como sus ayudantes; Thanatos, Hypnois, Charon y la figura del Cancerbero. Según cuenta la historia, antes de entrar al mundo subterráneo es necesario atravesar por siete puertas. En cada una de ellas, debemos desprendernos de una joya o vestimenta, de manera que cuando lleguemos ante la Diosa de la Sombra, Ereshkigal, forma matriarcal y más temprana de Plutón nos encontremos completamente desnudos, humillados, sin ego. Se ha derribado la supuesta identidad que habíamos construido a lo largo de nuestra vida.
Desde esta manera, Plutón socava nuestros marcos de referencia, obligándonos a levantar las manos y entregarnos. Él se asegura que renunciemos a lo viejo, a lo podrido, a lo roído, hasta quedar vacíos, desnudos. Él nos hace desprendernos de lo superfluo, nos quita de toda ornamenta. En la casa de Plutón es donde tenemos que enfrentar lo más doloroso de nosotros mismos. Nuestra sombra desdoblada en pasiones desmedidas, en odios no reconocidos, voracidades sin límites, heridas primarias. Plutón no deja opción: cambiar o morir. Él sabe que sólo podemos llegar a experimentar un sentido de unidad, de totalidad, hasta el momento del enfrentamiento; es entonces cuando por fin lograremos trasmutar y reintegrar nuevamente todo ese material a nuestra psiquis. Con ello, nos conectaremos con la energía perdida y descubriremos fuerzas internas desconocidas por nosotros hasta ese momento; sólo así se logrará el renacimiento personal.
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31 de Julio 2018 LA MUERTE V. Regina Elías Kuri |
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La muerte es uno de los grandes misterios en la vida del hombre; Carl Jung vaticinaría en los albores de su vida: "El tema de la muerte será el que cobre mayor relevancia durante el siglo XXI." A principios de este milenio observamos cómo la interpretación del arquetipo de la muerte nos ha planteado una serie de interrogantes, independientemente de las diversas interpretaciones tanto culturales como religiosas puesto que el tema conlleva a otros de particular interés como son: la inmortalidad, la conciencia, la fe, Dios o la nada. Filósofos como Sartre proclamaron al hombre como un Ser para la muerte; puesto que experimenta incertidumbre ante su destino individual ante la presencia perenne de la muerte, por lo que su preocupación no debería ser otra que darle sentido a su existencia. El hombre en su devenir se planteará una serie de interrogantes: ¿Por qué y para qué vivo?, ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué sucede tras la muerte?. Como no hay certeza absoluta de que la conciencia personal o el alma se aniquilen o se perpetúen tras la muerte, el hombre vivirá en una constante duda.
La manera de responder ante la presencia de la muerte dependerá en gran medida de las creencias personales, desde el lugar que guarde el espíritu. Para individuos religiosos como Agustín de Hipona, Teresa de Ávila o Juan de la Cruz, la respuesta se encuentra en la infinita compasión de Dios y su promesa de salvación.
Para los que buscan el camino del guerrero espiritual como Carlos Castaneda, la muerte estará al servicio de la vida, pues su constante presencia es un medio para purificar las acciones presentes. Para este autor, la muerte tiene que ser vista sin miedo, pena o preocupación. Ante la realidad que representa, no hay tiempo para trivialidades; siendo conscientes de ella se puede obtener la fuerza para trascender sus limitaciones. "La muerte es el único consejero inteligente que tenemos, pregúntale cuando te sientas aniquilado. Te dirá que realmente nada importa. Te dirá, todavía no te toqué" (Citado en: Broussalis. 1998. Palabras de Don Juan, Maestro de Carlos Castaneda). Finalmente el arquetipo de la muerte nos enseña que en vez de contemplar el dolor y la muerte como marcas contra las que permanentemente luchamos por evitar, podemos apreciarlas como etapas o procesos que nos conducen a una renovación, hacia nuevos nacimientos. Es necesario comprender que no podemos transformar aquello que condenamos o reprimimos, sólo su aceptación, como parte natural de la vida, permite su curación.
La Muerte es la mitad del principio transformador del universo, al ser el espíritu inmortal. la destructora se ha convertido en creadora, por lo cual siempre estará dando vida a sí misma (Wallenstein, G.). En este devenir sin fin, comprometernos con la muerte, significa comprometernos con su contra parte; aceptar la muerte como parte natural del proceso de la vida nos remite a un estado de realidad y nos da la oportunidad de estar "realmente vivos". Cita Jung: "Aceptar el hecho de que perecemos en el tiempo, es una especie de victoria sobre el tiempo. (...) No querer vivir es sinónimo de no querer morir. Devenir y pasar son la misma curva. Aquel que no quiera acompañar esta curva permanecerá suspendido en el aire, paralizado. Desde la mitad de la vida en adelante, sólo permanece vivo aquel que voluntariamente quiera morir con la vida". La muerte siempre es una experiencia individual, pareciera que hemos sido señalados por un dedo que sin preguntarnos nos invita a dejar todo, a olvidar todo, a renunciar a todo; al vivir desnudos, vacíos, mirando a las estrellas, contemplándonos en la nada?
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09 de Julio 2018 VIVIR PLENAMENTE ANTE LA ADVERSIDAD V. Regina Elías Kuri |
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Con seguridad todos los seres que habitan este planeta de una manera u otra hemos sufrido alguna pérdida; esta se pudo haber presentado desde que éramos pequeños; quizá la muerte de una mascota, el abandono de alguno de nuestros padres, el haber dejado una escuela que amábamos o nuestro mejor amigo tuvo que dejar el vecindario para mudarse; recuerdas ahora estos momentos, con seguridad, ya lo habrás hecho. La vida de eso se trata, la vida no es sólo un bello jardín de rosas, como te lo contaron… ¿recuerdas que las rosas tienen espinas? Y bueno así, es la vida, la vida son claroscuros, la vida nos brinda puestas de sol pero también ocasos. Y quizás uno de los ocasos más difíciles por los que podemos atravesar se traduce en es la pérdida de alguien que hemos amado. ¿Recuerdas las notas de la canción?: No quiero estar sin ti. Pues sí, efectivamente la vida se compone de claroscuros. Tiempo de reír y tiempo de llorar. Y en ese ir y venir, un día amanecemos y nos encontramos ante la pérdida de un ser que hemos amado; Nos encontramos ante una realidad irremediable de la vida…la muerte. La muerte nos enfrenta hacia lo desconocida, la muerte es una posibilidad permanente de que todas las demás posibilidades se conviertan en imposible…. porque tanto sueños como temores habrán desaparecido. La muerte nos enfrenta con nosotros mismos, nos hace mirarnos al espejo y preguntarnos ¿realmente sé quién soy? Y la muerte del otro, del otro a quien amamos, nos hace experimentar las palabras de San Juan de la Cruz: “vivir la noche oscura del alma,“ donde pareciera que no hay esperanza. Sin embargo, por absurdo que hoy te pueda parecer… en esa noche oscura del alma o en el hielo de la soledad de la que habla Martin Buber, nos podemos perder irremediablemente, pero también encontrarnos, hacernos más fuerte, ser capaces de disfrutar la vida y saber que sólo somos dueños del presente, puesto que: Hablar de la muerte del ser que hemos amado, nos remite a que la muerte nos detiene y nos marca un límite, pero también nos permite valorar el momento presente. Al saber que vamos a morir ya no habrá nada que perseguir y mucho por vivir, puesto que la muerte nos toca a todos, nos confronta y nos afrenta: no sólo muere el otro, sino también yo moriré. Y eso implica preguntarme: ¿Estoy dispuesto a aceptar que la vida es un constante cambio, que nada se detiene y todo fluye? Que aún y cuando mi dolor sea grande, ¿puedo vivir esta experiencia como una lección de amor que me permita llegar a ser más comprensivo con el otro, con el que sufre? El duelo… Para que esta experiencia tenga un valor, es necesario antes haber vivido con intensidad el proceso del duelo que se traduce en una experiencia vital compleja que se manifiesta a través de una serie de procesos físicos, cognitivos emocionales y espirituales al sentirnos privados de “alguien” o “algo” que creemos nuestro, ya sea real o no. Durante el duelo tenemos una serie de emociones y sentimientos alterados que llegan a nosotros en tropel: tristeza, reproche, enfado, soledad, transferencia de culpa hacia el otro. No es raro que te digas a ti mismo: debí haber hecho más por esa persona que amaba o debí haber hecho algo antes; todos los que hemos perdido a alguien amado tenemos un sentimiento de culpa que es normal pero la gran mayoría de las veces irreal puesto que con seguridad hiciste lo mejor que creías en ese momento. Recuerda, nadie tiene el poder para decidir acerca de la muerte del otro. Te puedo asegurar que la muerte del ser que has amado, como la tuya y la mía en un futuro, dependerán de una serie de circunstancias que se irán concatenando, muy lejos del poder de otro. También nos podemos sentir confusos y preocupados… ¿Cómo podré salir adelante? ¿Qué será mi vida sin él o sin ella? ¿Cómo se presentará el futuro? De ahí que te sientas aislado, postrado, o sin ganas de vivir. El duelo también implica sentirnos diferentes, el tener la fuerza para decir…me duele, para llorar, para sentirnos que la vida no vale la pena, inclusive culpar y culparnos, aún más, al que se fue porque nos dejó… ¡No tenía derecho en dejarme¡ Es necesario reconocer las emociones que nos embargan a sabiendas que son parte del proceso de curación, y al aceptarlas, se podrá salir del duelo más fácilmente. ¿Recuerdas las palabras de Teresa de Ávila? “Nada te turbe, nada te espante… todo pasa.” O las de Rabindranath Tagore: “No me dejes pedir protección en los peligros, sino valor para afrontarlos.” “No me dejes suplicar que clame mi dolor, sino que tenga ánimo para dominarlo.” El estudio de la tanatología nos presenta una figura muy interesante Elisabeth Kubler Ross, quien durante su vida laboral como médico se dio cuenta de la necesidad de apoyo hacia los moribundos y sus familiares; su interés consistió básicamente en tratar al enfermo terminal no sólo desde el punto de vista terapéutico sino humano: el poder enfrentar su muerte y estar en posibilidades de vivir y morir con dignidad durante todo el tiempo posible. Dignidad implica decidir cómo quiero vivir mis últimos días, no tener que suplicar, no sentirme abrumado, manejado o manipulado… hasta el final considerarme como un ser humano que siente y piensa; el saber que no voy a morir solo y por parte que la familia poder expresar sus verdaderos sentimientos y sentir apoyo incondicional.
Kubler Ross a lo largo de su trabajo descubre que tanto los enfermos terminales como la persona en duelo pasan por 5 diferentes etapas: La primera fase es la negación; la cual es habitual en los primeros momentos en que hemos recibido una noticia que nuestro inconsciente sabe que va a cambiar nuestra vida; tanto la negación como la confusión suelen funcionar como amortiguadores ante una noticia inesperada e impresionante, puesto que nos permite recobrarnos y movilizar nuestras defensas menos radicales. La segunda fase es la ira; si nuestra primera reacción fue “no es verdad”, la segunda viene acompañada por ¿y por qué yo? Por qué no fue ese hombre de más de ochenta años que lleva más de 10 recluido en cama con dolores. Esta fase de ira puede desplazarse hacia los otros. Por ejemplo en el caso de un hijo que muere en un accidente de auto, la ira puede volcarse hacia el marido que le compró el coche causante del accidente, hacia el doctor que lo operó, hacia los demás por estar sanos, o hacia uno mismo por no tomar la llamada de teléfono en la mañana… porque se tenía prisa. En caso de un paciente terminal esta ira puede desplazarse hacia las enfermeras, los médicos o los mismos familiares o hacia él mismo… si yo le hubiera dedicado más tiempo a mi familia. Todas estas reacciones son parte natural del duelo, tenemos que aprender a escucharnos y a aceptar nuestros momentos de ira racional o irracional, pues sólo cuando somos capaces de afrontar nuestros propios temores con respecto a la muerte y nuestros deseos destructivos podemos salir del duelo. La tercera fase es la del pacto, como cita Kubler Ross: “si no hemos sido capaces de afrontar la triste realidad y nos hemos enojado con la gente y aun con Dios, tal vez podamos llegar a un acuerdo con lo inevitable “Si Dios ha decidido sacarnos del mundo y no ha respondido a mis airados alegatos, puede que se muestre más complaciente si se lo pido de manera más amable. La cuarta fase es la de depresión, cuando no podemos seguir negando la realidad, nuestra ira, o insensibilidad será sustituido por una sensación de pérdida. La depresión suele sobrevenir cuando sabemos que nunca más, por lo menos en esta vida hablaremos con el otro, tomaremos sus manos, miraremos a sus ojos, oiremos sus palabras; cuando nos sentimos en el “hielo de la soledad” (Cfr. M.Buber). La última etapa es la denominada de la aceptación, en la que estamos dispuestos a continuar con nuestro viaje, con nuestra propia misión de vida, cumpliendo con nuestro destino. En el caso de un moribundo habrá podido expresar sus sentimientos, su miedo a la muerte, su miedo por tener que dejar a los demás, su envidia por los que gozan de salud, su ira contra los que no tienen que enfrentarse con un fin tan pronto.
Es el momento de estar ahí… simplemente estar. Aun cuando la esperanza por débil que sea prevalece. Es el momento de pensar en las necesidades del otro, más que en las nuestras. El momento final nos recuerda un cuento de Tagore: El padre volvía de los ritos funerarios y vio a su pequeño hijo que estaba de pie asomado en la ventana con los ojos muy abiertos y un amuleto colgándole en el cuello. Al llegar el padre lo tomó en sus brazos el niño le pregunta: ¿Dónde está mi madre? El padre con los ojos llorosos le responde “Está en el cielo y le señala el firmamento. El niño levanta los ojos al cielo y lo contempla largamente silencio. Su cabecita desconcertada, lanza una pregunta a la noche… ¿Dónde está el firmamento? No hubo respuesta… Dice Tagore “las estrellas parecían lágrimas ardientes de aquella oscuridad ignorante.” Respuestas contundentes no existen; cada persona, cada momento requiere de una respuesta, de una caricia, de un acto especial, no deberemos olvidar que todos los seres y las cosas cambian y hemos de separarnos incluso de los que amamos… por eso en los momentos de dolor habrá que pensar en el final del camino… en lo que quieres lograr de tu vida y cómo hoy puedes contribuir amorosamente en la vida de los que aun te rodean. Según Sartre: “Una vez que el hombre ha sido arrojado a la vida se hace responsable de ella”…y por eso la necesidad de hacer de nuestras vidas algo trascendente… no necesitas ser un gran pintor, músico, poeta o científico… en tu vida cotidiana puedes hacer la diferencia para contigo y para con los demás. Pregúntate, si te dijeran que tienes unas horas de vida a quién abrazarías, a quién le dirías te amo, a quién le pedirías perdón, a quién le darías las gracias, Hoy, sólo hoy tienes esa oportunidad… La muerte llega a nosotros como una intrusa, nadie conoce la hora. Por eso si hoy estás vivo, no dejes pasar más tiempo y haz lo que siempre has deseado hacer y que no has hecho pensando que… habría más tiempo. Encuentra tu sentido de vida y siempre ve el final del camino… teniendo la esperanza de recuperar tu corazón. Hemos de vivir el aquí y el ahora, en el momento presente, pues el pasado ha dejado de existir y el futuro es algo incierto aunque lleno de posibilidades, pero cuya plenitud depende de lo que hagamos en el momento actual.
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